domingo, 3 de julio de 2011

CELESTE POESÍA


            
                                                                                              ¡Y no saber adónde vamos
ni de dónde venimos!...

RUBÉN DARÍO

Con una pupila, cielo,espiabas
detrás de una estrella brillante.
Yo jugaba reuniendo momentos
y abrazándolos con palabras.
Entre todas las frivolidades
Que olvidaba, se perdió ese racimo
De destinos que no imaginaba.
Me percaté sólo al mirarte
¡cuántas personas desperdiciadas
corrían por la savia de mi alma!-.
Yo me sentaba en una rama
De vida que no conocía sus hermanas
Mientras me mirabas, un gato triste 
me hablaba, varios coches roncaban
y un móvil recorría un viento
Alumbrado a rachas por varias lámparas.
Dormido en una página arrancada
leías mis recuerdos en una estrella
Que se apagaba. Algunos días
Tienen setenta y tres horas; otros ocho.
Pero los sueños que apunta tu veleta
Para convertirlos en hojas no riman,
Ni muestran fechas, ni son mejores que otros.
Desconozco el criterio que enfila
Las letras incompletas de las palabras
Que dejó la huella de mi vida.
Te ocultabas tras un globo de pensamientos
demasiado grandes para asomarse
por esos resquicios dónde sólo a mí me mirabas
sin nadie. -¿Qué le dijo mi padre a la parte
Que ayer creyó que solo poseía?
¿Puedes leer todavía
mis escasas palabras seleccionadas?
¿Cuántos labios de muerte han besado
hoy estas crecientes nubes imprecisas?-
Cuántas historias en un momento
desatado de los brazos del silencio.
Bajo tu reino, la miseria del mundo
Amontona cartones y tejas rotas
bajo el hueco de luz que otea tu pupila.
¿Cuántos mundos dominas?
¿Cuántos amantes y olvidos se descuidan?
¿Cuántos cristales del alma se rompen
para ver toda esta ruina?
Me contemplabas para arrebatarme
La estela de dolor donde dormir solía.
Atrás quedarán los sueños
Desamparados por mi insignificante
Rutina. Minuto a minuto
Los siglos corrían. Me mirabas sin darte
Ninguna prisa. Después no pude mirarte:
¿qué sentido tendrá para ti el día?
Las palabras que resumen vidas
No nos pertenecen tampoco.
Caprichosamente, nos escogen –son suyas-,
Van construyendo cada noche de poesía.

No hay comentarios:

Publicar un comentario