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sábado, 29 de diciembre de 2018
TOLEDANA
Parece que el Sol se rinda
lento en los tejados
Renunciando a las calles
Con una preocupación infinita:
Las piedras se juntan
para devorar la luz.
En cada paseo su memoria
revive en el brillo de una sonrisa
mientras muere en la sombra.
Todo se resume en la escarcha
Que reconquista la hiedra
y en un tímido vacío de minuto
donde cabalga el viento diminuto
A interponerse
Entre el muro y el silencio.
Busco una espada que divida
el horizonte de lo tuyo y de lo mío.
Mis contradicciones perforan
Tu honesta coraza castellana
Para que el alma ciudadana
desnude enseguida
la mentira subyugada
Por tantas y tantas murallas.
Soy o no soy prisionero del amor.
Soy o no soy. Alimentas mi estertor
Con la esperanza de un amor
Y mi querer en el olvido.
El cielo agita su falda de aurora
rígida de preceptos y costumbres,
sobre tu piel beata de roca
Mientras me deslizo entre nubes.
Ojalá corriera la estirpe
de tu escarcha por mis venas
Y cabalgara tu viento diminuto
Mi corazón acorazado,
Rendido por la inexorabilidad
de una pasión imposible.
Engullido por el orgullo
De un linaje, caballero de penas,
contemplo tus guerras
Contra el espacio y el campo libre.
Enamorado del sol
Desde tu refugio de sombras
Te pareces un poco a todos
los fracasados de la historia.
Aunque tus piedras crezcan hasta devorar la luz.
Tapias, casones, iglesias
Angostan las calles para la lucha
Conjunta contra el mismo enemigo.
Sólo son imágenes de un cobarde
Que se yergue contigo,
Que sujeta tu espada
En vez de miedos, durante un instante.
Es hermoso sentirse solemne una vez,
luchar y buscar piedras para tapar
un Tajo de sangre que corre
por tus murallas.
lunes, 14 de julio de 2014
CAMINANTE, NO HAY CAMINO
Antonio
Machado decían
que
barajaba lo real y lo soñado,
la
poesía de la melancolía,
“Soñar
nuestro sueño”, soñar algo.
Yo
no conocí
a
Antonio Machado.
En
su fotografía se refleja
un
excelso vislumbrar cansado.
Parece un verso monótono
anhelando, desde su pedestal,
un
cambio. Decían que buscó
por los campos perdidos
por los campos perdidos
esperando
encontrar algo.
Soñaba su sueño, soñaba algo.
Yo
no sé quién soy
y
llego a casa silenciado
aunque considere que
proclamo
que
esta tierra no tiene remedio,
tanto
egoísmo, tanta opresión
al
proletariado…
Podría
ser Antonio Machado
sin
saberlo, a pesar de estos versos malos
sobre
una historia reiterada
en la que contribuyo a diario;
podría contar que tengo un sueño,
creer
en eso, creerme algo...
El
proletariado no me conoce:
quizá
tampoco les importe Machado
dada
su precariedad
pero
es mi homenajeado,
y no hay muchas verdades que decir
que puedan arreglar la vida.
Todo sigue como siempre, se ríe a mi lado.
No
le he visto nunca así, maestro.
Y contesta que mejor no hablar del canon.
sábado, 22 de septiembre de 2012
¿IN-CÓMO-DARTE?
¿Cómo
empezaría yo
Creciendo
los edificios y las calles,
Las
ventanas de los árboles
escondiendo
los corazones?
¿Cómo
empezaría yo?
¿Cómo
podría quererte?
Los
ojos perdiendo la vida
sin
palabras escritas en ellos.
Decretos
cantando te quiero.
Abrazos
de estatuas congeladas.
La
sombra esparciéndose cobarde,
por
las aceras de alquitrán,
muriendo
bajo las corbatas de goma.
Sin
noticias de la añoranza,
Sin
pecados prohibidos en el silencio
Donde
se reproduce el alma.
Cómo
empezaría yo.
¿Cómo
empezar a amarte?
Cogiendo
tu mano. Podría,
pero
ese nada avanzando constante,
volviendo
todos los días,
Volverá
siempre con días iguales
Bajo
sus carpetas de pintura
y
horarios de sentimientos.
¿Cómo
coger tu mano?
Trato
de definir la soledad de la muerte,
El
fracaso de un desafío,
La
tristeza escapando de la gente,
El
ejercicio donde tú y yo no existimos.
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