domingo, 24 de febrero de 2019

Mi padre

Lo recuerdo siempre yéndose, con grasa debajo de las uñas, callado sin nada que decir. Nunca fue capaz de adentrarse en el laberinto de emociones intrincadas y soliloquios donde yo me refugiaba pero me esperaba en cada una de las puertas de salida. Han pasado muchos años, demasiados... Duele perder a aquellos que te aman más que tú. Todo fue bien... (¡todo fue bien?) ahora puedo decirlo. Me reconforta pensar que se ahorró muchas decepciones. Sé que hubiese disfrutado mucho con sus nietos.

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