sábado, 1 de junio de 2019

Mi superhéroe

En realidad no era un superhéroe famoso sino un juguete común, sin embargo a nosotros nunca nos importó este significado porque lo pasábamos genial juntos en un mundo hecho a nuestra medida. Sé que tenía una risa estentórea y sincera, que se emocionaba a menudo, que admiraba la belleza, ¡era tan ilusionado!… Sucedió hace muchos años, aunque tengo la impresión de que nunca acabó de suceder: mi juguete favorito siempre transcurrió al margen de los escaparates donde ahora me reflejo. Supongo que los golpes lo fueron estropeando y yo, que quería resguardarle, lo fui apartando de mí. Lo guardé bajo llave dentro de una vieja caja. De repente, empezó a necesitar mucha protección; pensé que una caja cualquiera no sería suficiente y lo escondí dentro de otras más resistentes. Cada vez jugábamos menos. Acabé enterrándolo en algún sitio, perdí el mapa. Ahora que está refugiado en un lugar seguro que nadie conoce, regresó el eco de su risa (en un niño) y me doy cuenta de cuánto lo echaba de menos. Ahora que es demasiado tarde, me he propuesto buscarlo (por mi hijo) lo que me quede de vida. Se lo debo aunque ya no sé si existe. Quizá nunca existió. La memoria falaz nos gasta bromas pesadas sobre otros mundos aparte de estos escaparates. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario