lunes, 2 de mayo de 2011

LA MUERTE DE OSAMA BIN LADEN

Como no soy una persona entendida en esto de la política, hay dos preguntas que surgen dentro de mi cabeza (contra mi voluntad, pues suelo reñirla si abandona la pereza) al ver los telediarios. ¿Han matado a Osama y han tirado su cadáver al mar? ¿No hay fotografías (o se publicarán después a cambio de una sustanciosa retribución)?

Como suelo ser un poco Quijote, tengo tendencia a producir hipótesis imposibles basadas en trhillers que parasitan el dormitorio de mi originalidad. Una de ellas hasta se atreve a insinuar la posibilidad de una salida pactada entre Osama y los americanos... ¡Si es que estoy completamente loco!...

Lo que sí puedo confesar con bastante honestidad (para los matemáticos: la honestidad no tiene porqué tener valores absolutos), es que yo jamás habría imaginado semejante final. Lo que da la razón a todos aquellos que aseguran que no tengo ningún futuro en la novela.

No hay comentarios:

Publicar un comentario