domingo, 13 de enero de 2013

POR LOS BUENOS TIEMPOS



          
                                                                       El recuerdo comprime los detalles



Pasó, en el inconsciente paso
De una nube infantil
Sobre un granizado de limón,
El resumen de nuestra vida.
Las cenizas de mi mente
Que cobijan el olvido
formularon un muchacho que fui,
unos amigos que sonreían.
Una escuadra de vasos y risas
Desfilaban con un cabo de ilusiones
Y una cita increíble
Esperaba a cada uno fuera de vista.
Entonces pensábamos que mañana
amaríamos un imposible
mientras regalábamos esperanzas
A la juventud de la muerte.
El aire sabía a melocotones robados
En un dúo de motocicleta.
Fue durante el licor
De la noche de café.
Un solo instante fugaz
Con camiseta a rayas negras
Y un balón cualquiera,
Mientras cantábamos Kaswisky.
¿Por qué se distanciaba el alma
De esas palabras, de esas dudas,
Como si no fuera quién fue?
Ese rincón de aventuras secretas
naufragada en “els Tarongers”,
el fondo del río lo frecuentaba.
¿Oía el eco de nuestras mentes?
Yo querría saber escribir
quién ocupó el hueco de las acampadas,
Del futbolín de tardes emocionantes,
De las cenas que os necesitan para existir.
El guión de nuestra vida repetida
Se repartió entre sus efímeros personajes.
Ya no somos niños otra vez
Y hay ilusiones mutiladas
Por fracasos. Hoy sabemos
Que nuestra particular y diaria
Muerte no aprendió lo suficiente.
Sabemos que ayer ya no nos acompaña
y quizá no quedaron sueños ilesos…
Pero ¡reunámonos mañana!...

Mañana será entonces
Cuando volvamos a vernos.
Memento de un imposible momento.


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